Algo me dice que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Tic, tac, tic, tac...

Esperar. Nos pasamos la vida esperando,de pequeños esperamos que llegue el dia de Navidad como si fuera la única razón de los demás 364 dias del año. Tendemos a esperar por todo, por la semana de fiestas, por el ultimo día de clase, por un cumpleaños, por una nochevieja, por unas palabras agradables, un aprobado, un beso, un te quiero... nos pasamos la mitad del tiempo esperando aquello que va a llegar y nos olvidamos del valor que tiene despertarnos cada mañana, y poder reirnos cada día y soñar todas las noches. 

Ya que la vida está hecha para vivir y no para esperar he llegado a la conclusión que voy a vivir contando tan solo los días que me rodeen, porque hay lunes que amargan miercoles y sabados que nublan jueves. 


Atentamente: Ronconcola en plena vuelta al cole.